Foro Mariguana, una mirada desde la evidencia científica

Publicado el 24 Octubre 2017
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Discurso de la Profesora Rosario Tapia Medina, Directora General del IAPA, en la inauguración del Foro.

El IAPA ha convocado al Foro Mariguana, una mirada desde la evidencia científica para hacer aportaciones en torno a tres temas relevantes, cuyo tratamiento quedó obnubilado en las discusiones realizadas en años anteriores y en las que se discutieron los pros y contras de la legalización de la mariguana.

Los temas son los siguientes:

• El daño potencial al organismo de las personas por el consumo de la mariguana. Además, en este mismo punto, se discutirá si dicha sustancia es adictiva o no. Y de igual manera, se abordará el tema de las manipulaciones genéticas que se han hecho a la mariguana para incrementar el THC, que es la sustancia activa. • Otro gran tema tiene que ver con la factibilidad de aplicar a la mariguana los protocolos farmacológicos para determinar si es posible utilizarla como medicamento y, ligado con esto, determinar en qué enfermedades se aplicaría y en qué dosis se administraría. • Finalmente, el tercer tema será precisar de qué manera se modifica la conducta de la persona que consume mariguana y cuál es la forma adecuada para brindar tratamiento a las personas que quieren dejar de consumir esa sustancia.

Los trabajos del Foro generarán aportaciones relevantes, dada la experiencia de los especialistas que participan en él, quienes, tanto en lo personal como en lo institucional, representan un cúmulo de conocimiento y experiencia fundamentales para arrojar luz en los temas planteados.

Pero hay un motivo más por el cual decidimos realizar el presente Foro y tiene que ver con la imperiosa necesidad de evitar que la niñez y la juventud se acerquen a las drogas y proteger su salud.

De acuerdo con la Encuesta de Estudiantes 2014, el uso de la mariguana, bajo el criterio de consumo en el último mes creció de 6.6 por ciento en 2012 a 7.6 por ciento en 2014.

En la Ciudad de México, el consumo de mariguana no ha dejado de aumentar desde 1989. Además, la edad promedio en que hombres y mujeres se inician en el consumo de esa sustancia es de 14.3 años. De hecho la mariguana es la sustancia psicoactiva de preferencia entre hombres (8.7%) y mujeres (6.4%).

La epidemiología de las adicciones nos refleja datos duros que deben ser traducidos y contrastados con la realidad de los jóvenes, para darles un contexto.

Ante esta premisa, en el año 2012 nuestro Instituto, en coordinación con el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM efectuó la Consulta Juvenil sobre Adicciones en el Distrito Federal.

En la consulta se preguntó a la población juvenil, entre otros temas, qué requieren para alejarse de las drogas. Las y los jóvenes contestaron que necesitaban información veraz y científica que les permitiera tomar decisiones sobre los riesgos que implica el consumo de drogas, también refirieron la necesidad de tener acceso a actividades culturales y recreativas.

Para atender esta petición, nos dimos a la tarea de producir una amplia gama de productos como videos, programas de televisión, de radio y materiales impresos con información científica, expuesta de manera clara y sencilla, en los que se informa a la juventud, y a otros sectores de la población, por supuesto, sobre los riesgos que implica el consumo de sustancias psicoactivas y los lugares donde pueden obtener ayuda para tratar una adicción.

Esta labor de difusión ha estado acompañada por una amplia gama de acciones formativas, de las cuales destacaron los talleres para la niñez y la juventud con los que se busca fortalecer sus habilidades para la vida y con ello su resiliencia. Estas actividades se efectúan en escuelas primarias, secundarias y de nivel medio superior y superior. En estas acciones hemos involucrado a los padres y al personal docente para, de esa manera, cerrar el círculo de la prevención.

Debido a que cada vez es mayor el número de mujeres que consumen mariguana, serán muy interesantes los planteamientos que se hagan en el Foro respecto de los elementos que se deben considerar para diseñar estrategias de tratamiento diferenciado, acordes con las características fisiológicas de las mujeres y desde una perspectiva de género.

A contrario sensu la socialización de la información no significa motivar al consumo. Es importante que la ciudadanía conozca, con base en información científica, los riesgos intrínsecos a la utilización de drogas y que tome decisiones informadas.

Por diversos estudios, sabemos que los altos niveles de consumo de mariguana en edades tempranas provocan daños en el desarrollo cerebral de la niñez -no hay que olvidar que el cerebro termina de madurar a los 21 años-, también se asocian a mayores riesgos psiquiátricos, de tal forma que en la edad adulta la persona consumidora puede tener episodios semejantes a la psicosis, así como déficits cognitivos y de memoria persistentes.

Dados estos hallazgos, la mariguana a todas luces no es una sustancia inocua y la niñez y la juventud son especialmente vulnerables a sus efectos. Luego, entonces, si el consumo de mariguana afecta el sano desarrollo del cerebro y del organismo en general, su uso no puede ser considerado lúdico. Este término hay que decirlo claramente minimiza el impacto real de su consumo.

Por otra parte, la legalización de la mariguana para usos médicos ha sido vista por muchos como un pretexto para consumirla pues piensan que ´si es natural y ya se vislumbra su uso médico, luego entonces no hace daño´, pero esto no es así.

La reforma a la Ley General de Salud, aprobada en abril de este año, autoriza el desarrollo de investigaciones para determinar si la mariguana tiene algún uso médico o terapéutico, y de ninguna manera da margen a pensar que autoriza su consumo.

Fumar mariguana no significa que quien padece alguna enfermedad aliviará con ello la misma. Baste señalar que ningún medicamento se prescribe fumado.

Al fumar mariguana, la combustión activa la sustancia delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), iniciando así un efecto psicoactivo determinado y directo en el cerebro, lo cual implica que la persona tendrá modificaciones en su comportamiento (sensación de bienestar, o de relajación extrema, entre otros) pero de ninguna manera fumar la mariguana incidirá en el alivio de algún tipo de enfermedad.

Para que algunas sustancias contenidas en la mariguana, entre ellas el Canabidiol (CBD), que no tiene efectos psicoactivos, puedan tener una utilidad médica, debe aplicárseles diversos protocolos farmacológicos que requieren de años de investigación y millones de dólares en recursos para determinar en qué enfermedades se aplicaría y en que dosis debe ser suministrada.

En torno al tema, es clara la necesidad de poner en práctica un amplio y consistente trabajo de articulación, con políticas públicas y estrategias de intervención específicas que incluyan el respeto a los derechos humanos y el enfoque de género, en las que participen todos los sectores de la sociedad y los sectores de gobierno.

El Foro Mariguana: una mirada desde la evidencia científica ofrecerá aportes relevantes a la discusión sobre el tema, así como estrategias que contribuyan a que las personas tomen decisiones mejor informadas en beneficio de su salud.